El Gobierno ha reducido a tres años la duración mínima del contrato de arrendamiento rústico, a falta de pacto entre las partes, con el objetivo de dotar de una necesaria estabilidad a los proyectos de inversión. Esta es una de las principales novedades presentes en el proyecto de Ley de Arrendamientos Rústicos.
Actualidad Jurídica vLex › 1 de Enero de 2001
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